Encuentre la verdadera paz en 9 días de oración

Ponga sus angustias bajo la protección del Corazón de María y experimente la paz que nace de la confianza filial en la Santísima Virgen.

Vivimos tiempos agitados. El corazón necesita seguridad.

En Fátima, la Santísima Virgen indicó un camino seguro: la oración, la conversión y la confianza en su Corazón Inmaculado.

Es en ese corazón donde reside nuestra paz.

La confianza que vence al miedo

En 1917, los tres pastorcillos fueron detenidos y amenazados para que negaran las apariciones.

Eran niños. Estaban solos. Sufrieron presiones y miedo. Aun así, se mantuvieron firmes.

La paz que mostraron no provenía de las circunstancias, sino de su confianza en la Santísima Virgen.

Hoy también nos enfrentamos a la angustia, a la inseguridad y a presiones que inquietan nuestro corazón.

La misma confianza puede sostenernos.

Un camino concreto hacia la confianza

Durante 9 días, recibirá:

Meditaciones sobre el Inmaculado Corazón de María.

Ayuda para el rezo del rosario durante los 9 días de la Novena.

Una invitación diaria a confiar en la Santísima Virgen.

Una novena para poner sus preocupaciones en manos de la Virgen y aprender a confiar.

El fruto de esta entrega

A lo largo de estos días, podrá experimentar:

Porque la verdadera paz florece cuando nos ponemos bajo la protección del Inmaculado Corazón de María.

Responda a la llamada de Fátima

La voz de la Santísima Virgen sigue llamando.

Participe gratuitamente en la Novena y comience hoy mismo este camino de oración.

Los Heraldos del Evangelio son una Asociación Privada Internacional de Fieles de Derecho Pontificio, la primera de este tipo establecida en el siglo XXI por el santo padre san Juan Pablo II.

Evangelizar a través de la belleza es un rasgo importante del carisma de la asociación. El canto gregoriano, la música sacra y una liturgia bien cuidada son elementos clave de la espiritualidad que promueven en todo el mundo.

La fidelidad a la santa Iglesia es un pilar que contribuye al desarrollo continuo de los Heraldos del Evangelio en todo el mundo, permitiéndoles promover la fe católica a través de diversas formas de apostolado en decenas de países.

Inscríbase ahora

Ciertas gracias pasan y después no vuelven